En busca de la mejor representación de la Revolución viajó a Cuba el francés Marc Riboud, miembro de la prestigiosa agencia fotográfica Magnum y enviado por encargo de sus directivos. Su lente logró captar el trabajo de los obreros en las fábricas, la vida en la ciudad y en el campo y la gente que invadía las calles.
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sábado, 21 de noviembre de 2015
Fotógrafos en La Habana. Marc Riboud
En busca de la mejor representación de la Revolución viajó a Cuba el francés Marc Riboud, miembro de la prestigiosa agencia fotográfica Magnum y enviado por encargo de sus directivos. Su lente logró captar el trabajo de los obreros en las fábricas, la vida en la ciudad y en el campo y la gente que invadía las calles.
viernes, 30 de octubre de 2015
Fotógrafos en la Habana. Henri Cartier-Bresson
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| Cortejo fúnebre en el entierro de Benny Moré. |
El mítico Henri Cartier-Bresson volvería por segunda vez a La Habana en 1963 para, según preconizaba su máxima, capturar los instantes decisivos de la época. Pero el país no era ya el mismo que él había conocido durante su primer viaje, en 1934. Las calles, la gente, los imaginarios, la ciudad, toda había cambiado. Él tampoco era aquel joven de 26 años; ahora era reconocido como “el ojo del siglo XX”.
Enviado por la revista Life, Cartier-Bresson capturó casi mil instantáneas. Atrapados en sus encuadres quedaron no solo los líderes revolucionarios, sino también los rostros de hombres y mujeres del pueblo, el quehacer diario en fábricas y escuelas, los cultos afrocubanos y, por si fuera poco, hasta el entierro de Benny Moré
Fuente: cubacontemporanea.com
Fotografías: magnumphotos.com
miércoles, 15 de abril de 2015
Fotógrafos en La Habana. Ricardo Zapatero
En Logroño, logroñés y un poco
cubano. Ricardo y La Habana se conocieron hace unos 25 años y han llegado a sus
bodas de plata como una estable pareja de amantes maduros. El llegó a Cuba con
alma de revolucionario y ella le embelesó con la trova de Silvio Rodríguez y le
convirtió en su asiduo visitante. Por ella se hizo turista rico, mochilero
pobre y estudiante de cine; lo que hiciera falta para satisfacer a esta brava
mujer. Ahora Ricardo contempla el atardecer desde su balcón sobre la calle
Oquendo, porque en La Habana, Ricardo es habanero… y un poco logroñés.
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